Hay algo en mí, algo aquí...
Algo que respiro, que oigo, que observo. Lo saboreo, lo camino, lo toco, lo digiero y lo siento. Está aquí todo el tiempo, haciéndome ruidos en el tímpano y el cerebro. Revolviéndome la saliva, los pasos, enredándome los dedos.
Me tiene, me captura, no me deja dormir; estoy inquieta y no duermo, y si duermo lo sueño, y si despierto como sonámbula lo sigo reteniendo.
Está en mi piel, la quema y luego a arañazos la arranca. Me toma, me sube, me baja, y me tira el pelo mientras me arrastra por el suelo. Me ahorca, me vuela, y me deja caer a un infinito con término.
Es como barro en los dedos, ácido en la garganta, puntas en las plantas. Y no me deja dormir, y si duermo, lo sueño. Y lo vivo y lo enfrento, le doy la espalda y me muero, suspiro por última vez y lo respiro de nuevo.

Oye, cada día me gusta más cómo te leo.
ResponderEliminarSiempre tan llena de sensaciones y sentimientos, y de esas ganas de expresarlos... dedo arriba (Y)